miércoles, 11 de noviembre de 2009

LOS IMBECILES NUNCA SERÁN COMO ELLA


Son más de las tres y media de la tarde y me muero de sueño. Quizás porque hace poco que he terminado de comer o probablemente porque anoche no dormí muy bien, intento encontrar en la televisión un programa que me despeje un poco. Como en todas las cadenas están hablando del triunfo del Alcorcón, tema que me importa un comino, pongo la Sexta aunque admito que el sueño que tengo no es un eximente. La Sexta, una de las cadenas de estos progres izquierdosos de tres al cuarto, emite a esta hora un programa de entretenimiento (por decir algo), presentado por unas chicas guapísimas, altísimas, maquilladísimas y delgadísimas que visten unos vestidos y faldas cortísimos y ceñidísimos y lucen zapatos con tacones imposibles. Los presentadores en cambio, llevan barba de tres días, camisetas sin planchar y vaqueros desteñidos. Uno de ellos ha contado una anécdota (creo que de un espectador) en la que un chico que espera a su novia en la entrada de un servicio público, decide esconderse detrás de la puerta para asustar a la susodicha. En su lugar, aparece una señora de sesenta años quién asustada por el grito sorpresivo del joven le espeta:”por favor, no me viole”.
La historia no solo no tiene gracia sino que es absolutamente estúpida. Pero lo que me ha encantado ha sido el comentario añadido del presentador:”Bueno, pidió que no la violaran pero en realidad ya se estaba quitando la faja” (rematado por risas, gestos y palabras irónicas).
No tiene desperdicio. El asunto es que la señora, estaba encantada en el fondo con la idea de ser violada y creo que el hecho de tener sesenta años, añadía más razones a este anhelo.
Es increíble lo que puede decir un imbecil delante de un micrófono, sobre todo si es un imbecil progre que trabaja en un medio progre. Aunque el comentario es punible estoy segura que nadie va a tomar represalias contra el presentador, el guionista o el director del programa. Si el chistecito lo hubiera hecho un miembro del Partido Popular o un periodista “facha”, tendriamos a la miembra del Gobierno montando el numerito por la mañana, por la tarde y por la noche pero en este caso, dudo mucho que alguien le ponga el cascabel al gato.
Es reconfortante comprobar la opinión que tienen los jóvenes españoles sobre la sexualidad femenina y en especial sobre las mujeres de sesenta años. La violación, el acto violento más repugnante y doloroso que un ser humano puede ejercer contra otro es ahora una práctica sexual estupenda, apetecible y deseado por una mujer de sesenta años. Lógico, porque ¿quién va a querer “tirarse” a una de sesenta años?. Si a la mujer la aborda un violador, conseguirá por fin que le echen un polvo.
Nunca y en ninguna circunstancia desearía que violaran a las novias, madres o hermanas de este atajo de mezquinos, misóginos y mal nacidos pero he de confesar que durante unos segundos, me he regocijado con la idea de que a todos los que frivolizan con el dolor de las mujeres, a todos los que se ríen de las señales del paso del tiempo en una mujer, a los que maltratan, amenazan, pegan o insultan a sus mujeres, les viole una manada de rinocerontes blancos.